Los recientes resultados de un experimento confirman una anomalía observada en experimentos anteriores, que podría delatar la existencia de una nueva y exótica partícula elemental, o indicar la necesidad de una nueva interpretación de un aspecto de la física del modelo estándar.

 

El experimento y el análisis de sus datos los ha llevado a cabo un equipo internacional que incluye a Steve Elliott, del Laboratorio Nacional estadounidense de Los Álamos en Estados Unidos.

 

El experimento en cuestión es el BEST (Baksan Experiment on Sterile Transitions).

 

BEST está instalado a más de un kilómetro y medio bajo tierra en el Observatorio de Neutrinos de Baksan, en las montañas rusas del Cáucaso.

 

BEST utilizó 26 discos irradiados de cromo-51, un radioisótopo sintético del cromo y la fuente de 3,4 megacurios de neutrinos electrónicos (neutrinos electrón), para irradiar un tanque interior y otro exterior de galio, un metal también utilizado en experimentos anteriores, aunque previamente en una configuración con un solo tanque. La reacción entre los neutrinos electrónicos del cromo-51 y el galio produce el isótopo germanio-71.

 

La tasa de producción de germanio-71 medida fue entre un 20 y un 24 por ciento inferior a la esperada según los modelos teóricos. Esta discrepancia coincide con la anomalía observada en experimentos anteriores.