Se ha descubierto que las mariposas carderas (Vanessa cardui) realizan migraciones opuestas en cada hemisferio de la Tierra. Mientras las poblaciones del hemisferio norte vuelan hacia el sur durante el otoño boreal (entre septiembre y diciembre), las del hemisferio sur se desplazan en dirección contraria durante el otoño austral (entre marzo y junio), siguiendo sus propias estaciones. Este sorprendente patrón, inédito en insectos, tiene una base genética asociada a una inversión cromosómica, según se ha demostrado.
El hallazgo representa el primer caso documentado de división migratoria en insectos, un fenómeno bien conocido en aves, pero hasta ahora nunca confirmado en insectos. En dichas divisiones, poblaciones de una misma especie desarrollan estrategias migratorias distintas, lo que puede conducir a su aislamiento y, finalmente, a la formación de nuevas especies.














