El sistema de Altjira, situado en los confines del sistema solar, concretamente en el cinturón de Kuiper, consta, hasta donde se sabe, de dos cuerpos. Sin embargo, una investigación reciente hace pensar que uno de los dos cuerpos puede no ser lo que parece.
El estudio lo ha realizado un equipo encabezado por Maia Nelsen, de la Universidad Brigham Young, en Provo, Utah, Estados Unidos. Para el estudio, se han analizado observaciones realizadas por el telescopio espacial Hubble de la NASA y la ESA (las agencias espaciales estadounidense y europea, respectivamente) así como por el observatorio W. M. Keck, emplazado en Hawái, Estados Unidos.
El cinturón de Kuiper se extiende más allá de la órbita de Neptuno, o sea más lejos del Sol que los planetas. Consta de cuerpos celestes ricos en hielo, que se cree que son reliquias de la creación del sistema solar. El primero de estos objetos se descubrió en 1992. Hoy en día, son ya más de tres mil los catalogados.
Según algunas estimaciones, puede haber varios cientos de miles más de estos astros con diámetros mayores de 15 kilómetros en el cinturón de Kuiper.
El objeto más grande en el cinturón de Kuiper es Plutón, antaño catalogado como planeta y luego como miniplaneta (planeta enano).
Los dos integrantes aparentes del sistema de Altjira están separados por unos 7.600 kilómetros.
Sin embargo, el análisis de datos realizado por el equipo de Nelsen en el nuevo estudio hace sospechar que uno de los dos cuerpos del sistema de Altjira podría ser en realidad otra pareja, integrada por cuerpos tan cercanos entre sí que no se puede distinguir a uno del otro desde la distancia a la que se les observa. O incluso, podría tratarse de algo más exótico: dos cuerpos diferenciados aunque en contacto físico. En resumen, el sistema de Altjira podría ser triple en vez de binario.














