Ciertas sustancias, como las hormonas esteroides, tienen la capacidad de contaminar el agua incluso en las concentraciones ínfimas con las que habitualmente están presentes en el agua que contaminan. Esto último hace que se las catalogue como “microcontaminantes”. Estas sustancias contaminan masas de agua potable de todas partes del mundo y constituyen una importante amenaza para la salud humana y el medioambiente, incluso en cantidades mínimas. En particular, cuatro hormonas esteroides, la estrona, el estradiol, la progesterona y la testosterona, pueden causar daños biológicos en los seres humanos y en la fauna. Con las tecnologías convencionales de tratamiento del agua, las plantas depuradoras de aguas residuales no pueden encontrar ni eliminar los microcontaminantes.

Hasta ahora, no existían tecnologías de tratamiento de agua fácilmente adaptables a un uso a gran escala, fuera del laboratorio, que eliminaran los microcontaminantes de forma eficiente y sostenible.

El equipo de Andrea Iris Schäfer, del Instituto Tecnológico de Karlsruhe (KIT) en Alemania, ha desarrollado un nuevo proceso químico para eliminar hormonas del agua. El proceso se basa en el uso de una membrana fotocatalítica y luz visible. Mediante mecanismos de fotocatálisis, transforma las sustancias contaminantes en productos de oxidación potencialmente seguros.

La descomposición química de las hormonas esteroides y la filtración de otros microcontaminantes pueden realizarse en un solo módulo. Con este proceso, es posible filtrar de 60 a 600 litros de agua por metro cuadrado de membrana en una hora.