Bruno Della Chiesa explica cómo la neurociencia permite entender mejor cómo aprende el cerebro. Raul Ibáñez repasa la conexión matemática de la obra del escultor José Ramón Anda.

No hace tantos años se pensaba que el cerebro alcanzaba su madurez y luego comenzaba un declive que dificultaba el aprendizaje.

Como si el cerebro infantil fuera la consabida esponja que, al hacernos mayores, empezase a fosilizarse.

En realidad, nuestra capacidad de aprender continúa a lo largo de la vida porque nuestro cerebro es muy plásticos, está continuamente haciendo nuevas conexiones, creando nuevos circuitos de neuronas a medida que lo alimentamos con nuevos conocimientos.

Y este descubrimiento, junto a muchos otros que realiza la neurociencia, comienzan a generar un diálogo muy productivo con la educación.

Bruno Della Chiesa, profesor de la Universidad de Harvard, es uno de los pioneros de lo que se ha dado en llamar neurociencia educativa.

Invitado por la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de Mondragon Unibertsitatea y el colegio Pelayo de Ermua, visita Euskadi para encontrase con alumnos y docentes. De su mano conocemos qué puede hacer el estudio del cerebro para favorecer el aprendizaje.