Una colaboración entre investigadores de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) y la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), en España, ha dado como fruto el desarrollo de un nuevo modelo de gestión urbana del agua de lluvia que, además de la seguridad, tiene en cuenta la optimización de la eficiencia de la gestión del agua como recurso natural. A partir de la definición de un balance hídrico muy detallado, han diseñado un modelo de minimización de costes con el que se deduce la solución óptima de las infraestructuras urbanas necesarias para llevarlo a cabo. Este nuevo enfoque contribuirá a mejorar la gestión urbana del agua de lluvia al hacerla más sostenible.

Los sistemas de drenaje urbano sostenible (SUDS o LIDS en su terminología anglosajona) constituyen uno de los principales recursos para el manejo sostenible de las aguas de escorrentía procedentes de las lluvias. En la actualidad, muchas ciudades están apostando por sistemas de este tipo que permiten la gestión local de las aguas pluviales maximizando la eficiencia en su gestión.

En general, los criterios que guían el diseño de los SUDS se basan mayoritariamente en los mismos principios que los sistemas de saneamiento tradicionales. En la mayor parte de las ocasiones, estas infraestructuras se diseñan para gestionar con unas determinadas garantías una tormenta que podría ocurrir con una determinada probabilidad. Tras este criterio subyace un enfoque basado en la seguridad de operación y no en la máxima eficiencia en la gestión del agua entendida como un recurso, principio básico que debe guiar el diseño bajo la concepción de los SUDS.