Un estudio desarrollado por investigadores de la Estación Biológica de Doñana (EBD), centro del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en Sevilla, y del CIBER de Epidemiología y Salud Pública (España), ha demostrado que una alteración experimental de la carga de parásitos en las aves infectadas por malaria aviar afecta de manera notable a la supervivencia de los mosquitos que las pican. En decir, cuanto más alta en la carga de parásitos en las aves infectadas, menor es la tasa de supervivencia de los mosquitos que las pican. La investigación ha aparecido en el último número de Scientific Reports.

 

En opinión de Rafael Gutiérrez-López, investigador de la EBD y uno de los autores del estudio, “estos resultados suponen una primera demostración experimental del impacto de los parásitos en la supervivencia de los mosquitos, utilizando para ello una alteración de la carga de parásitos en las aves de las que se alimentan. Además, por la similitud en su ciclo vital, los parásitos de la malaria aviar suponen un excelente modelo de estudio para identificar los factores que afectan a su transmisión por mosquitos, donde la supervivencia del insecto vector juega un importante papel”, puntualizó.

 

En este estudio, los investigadores modificaron la carga de parásitos de la malaria aviar del género Plasmodium en 36 ejemplares de gorrión común Passer domesticus con el fármaco antimalárico primaquina. El tratamiento redujo la carga de parásitos en las aves infectadas en comparación con las aves control, que fueron inyectadas con suero salino. Las aves fueron expuestas a la picadura de los mosquitos de la especie Culex pipiens, el principal transmisor o vector de los parásitos de la malaria aviar.

 

La tasa de supervivencia de los mosquitos fue monitorizada durante los trece días posteriores a la picadura sobre las aves en periodos de doce horas. Transcurrido este tiempo, se obtuvo una muestra de saliva de los mosquitos para identificar la presencia de parásitos de la malaria aviar en dicha secreción.