El cáncer es una de las principales causas de muerte a nivel mundial y la segunda en Chile. Según estimaciones del Global Cancer Observatory de la Organización Mundial de la Salud (OMS), existen más de 50 mil casos de cáncer al año en nuestro país, mientras que el Ministerio de Salud proyecta que esta enfermedad podría convertirse en la primera causa de muerte en el 2023.

Durante los últimos años, los expertos se han enfocado en crear tecnologías que permiten identificar mutaciones en genes específicos, que son los responsables de potenciar el avance del cáncer. Al identificar estos genes, se pueden realizar terapias dirigidas, que le permiten al paciente mejorar la sobrevida, el éxito del tratamiento a la enfermedad y elevar la calidad de vida.

 

Es lo que se conoce como “oncología de precisión”, que consiste en que los médicos puedan decidir cuál es la mejor terapia para cada paciente. En los países desarrollados, la detección de mutaciones en tumores se realiza principalmente mediante la tecnología denominada “Secuenciación de Nueva Generación” o NGS.

 

El problema es que en Chile el acceso a esta tecnología es limitado por su alto costo, lo que dificulta la implementación de la oncología de precisión. Frente a esto, un equipo de científicos de la Universidad de Chile, liderados por la académica de la Facultad de Medicina, Katherine Marcelain, desarrolló una tecnología capaz de identificar mutaciones en múltiples genes a la vez, adaptándose a la realidad y necesidades del sistema de salud nacional.