Es relativamente fácil localizar a una persona averiguando a qué antena está conectado su teléfono móvil. La policía recurre a ello a menudo para encontrar las personas a las que busca. En concreto, usando tres antenas se puede saber la posición de un teléfono móvil. Esta técnica es conocida como triangulación y es utilizada desde hace años por la tecnología GPS tan común hoy en día en los teléfonos móviles. El principal inconveniente de la triangulación, es que necesita tener tres antenas para encontrar al móvil en cuestión.

 

Investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) y la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M) en España llevan tiempo intentando encontrar la posición de un móvil con una sola estación. Basándose en una nueva tecnología (llamada 802.11az), que ofrece capacidades de ubicación más refinadas y precisas, han desarrollado un prototipo de rúter que utiliza dos dispositivos wifi y un algoritmo de posicionamiento. El prototipo es capaz de averiguar la ubicación de un teléfono móvil a 7 metros con errores de menos de unos 3 centímetros. Además, es capaz de usar el rebote de la señal wifi con una pared para que la estación (o punto de acceso, o rúter) encuentre al móvil.

 

Sería ideal poder localizar un móvil utilizando una sola estación. Pero para evitar tener que usar la triangulación es necesario que la señal de la antena pueda apuntar muy bien al móvil al que busca. Y la única manera de conseguir apuntar muy bien es utilizando antenas con altas directividades operando en altas frecuencias. Precisamente las tecnologías como el 5G/WiFi-7 pueden usar frecuencias superiores a 20 GHz que permiten que la antena apunte muy bien al móvil. Además, las altas frecuencias ayudan a conocer con mayor precisión en qué instante llegó la señal. Todo esto hace que las redes inalámbricas a altas frecuencias sean las perfectas candidatas para localizar al móvil con una sola antena.