Unos científicos han modificado células de mamífero de tal modo que ahora es posible activar algunas de sus funciones mediante ultrasonidos. Con este método, el equipo ha conseguido activar dichas funciones en células humanas cultivadas en una caja de Petri y también en células cerebrales dentro de ratones vivos. El logro abre las puertas a un conjunto revolucionario de potenciales aplicaciones médicas.

 

Entre estas aplicaciones, cabe mencionar versiones no invasivas de estimulación cerebral profunda, marcapasos y bombas de insulina.

 

El avance es obra del equipo de Sreekanth Chalasani, del Instituto Salk en Estados Unidos.

 

Tal como argumenta Chalasani, una tendencia clara que se observa en muchas tecnologías es la de volverse inalámbricas. Por otro lado, ya se sabe desde hace tiempo que el ultrasonido de ciertas frecuencias e intensidades puede atravesar los huesos, los músculos y otros tejidos, sin dañarlos ni causar otros problemas. Esto lo convierte en una herramienta muy prometedora para manipular células en lo más profundo del cuerpo humano, desde fuera y sin contacto material con ellas.

 

Hace aproximadamente una década, Chalasani fue pionero en la idea de utilizar ondas ultrasónicas para estimular grupos específicos de células marcadas genéticamente, y acuñó el término «sonogenética» para describir esta clase de control.