Unos astrónomos creen factible captar señales de los confines del universo que datan de cuando la materia creada a raíz del Big Bang (la “explosión” colosal con la que nació el universo) se había enfriado lo suficiente pero todavía no se habían formado con ella estrellas ni galaxias. A esta etapa de la evolución del universo se la conoce como la “Era Oscura”. La detección de esta especie de reliquia del Big Bang podría hacerse mediante una nave sobrevolando la cara oculta de la Luna.

 

Para captar tales señales, en forma de ondas de radio, se necesita un silencio de radio que no existe en la Tierra. Aquí se generan muchas interferencias, desde las naturales de nuestra atmósfera a las artificiales de nuestras telecomunicaciones y maquinaria eléctrica.

 

“Es como intentar escuchar el susurro de alguien mientras hay un concierto a todo volumen en la sala de al lado”, compara Eloy de Lera Acedo, de la Universidad de Cambridge en el Reino Unido, quien forma parte del equipo del proyecto.