España se encuentra entre los países cuyos habitantes más confían en la ciencia y se muestran optimistas sobre el papel que la ciencia jugará en el futuro. Esa es una de las principales conclusiones derivadas de un estudio global impulsado por la compañía 3M en 14 países de todo el mundo, con el objetivo de analizar la percepción actual de la población mundial en relación a la ciencia.

La investigación fue realizada entre una muestra representativa de 1.000 adultos (mayores de 18 años) de cada país en Brasil, Canadá, China, Alemania, India, Japón, México, Polonia, Sudáfrica, Singapur, Corea del Sur, España, Reino Unido y Estados Unidos.

De todos los entrevistados, España destaca entre los países que muestran más optimismo respecto al papel de la ciencia en su futuro y entre los que sienten más curiosidad hacia la ciencia (84%), antes que indiferencia o intimidación. Es más, el 90% de los españoles coincide en que un conocimiento básico de la ciencia es importante, independientemente de la profesión de cada uno. Los españoles se encuentran entre los que más confían en la ciencia para resolver los problemas del mundo: el 90% opina que la ciencia es necesaria para resolver los problemas del mundo y el 78% piensa que los mejores días de la ciencia están aún por llegar (frente a la media del 62%).

Comparados con la media en los países participantes, los españoles se encuentran entre los que se muestran más curiosos ante la ciencia (84% frente al 72% de la media global), menos indiferentes ante ella (solo un 9% frente al 18% de la media global) y menos intimidados por la ciencia (solo un 7% frente la media global del 10%).

Pero el escepticismo también sigue vivo: un 34% de los encuestados a nivel mundial dice ser escéptico frente a la ciencia. Solamente el 17% de la media global vota por los políticos que apoyan la financiación de la ciencia, aunque la mayoría (61%) cree que los gobiernos son el organismo más responsable de su financiación. Finalmente, casi la mitad del mundo (45%) solo cree en la ciencia si  está alineada con sus creencias personales.

La mayoría de los encuestados a nivel mundial afirman que valoran la tecnología por encima de la ciencia (61%) en su día a día, pero cuando se trata de inteligencia artificial, el 64% prefiere un coche normal a uno autónomo; el 74% prefiere un asistente humano a un robot; el 87% prefiere hacer cinco nuevos amigos que tener 5.000 nuevos seguidores en las redes sociales; y el 72% de ellos preferiría renunciar antes a sus teléfonos móviles que al sexo.

 

A lo largo y ancho del mundo, la gente se muestra más temerosa que emocionada ante la clonación humana (77%), la edición de genes (65%) y el papel de los robots en el lugar de trabajo (52%). Sin embargo, las personas se muestran más emocionadas que asustadas ante las innovaciones de la ciencia cuando hablamos de la investigación sobre la cura de enfermedades crónicas (87%) y el turismo espacial (71%).

En cuanto a los españoles, algunos de esos porcentajes son aún más extremos, ya que, en comparación con la media en todos los países encuestados, los españoles son los que se muestran menos dispuestos a renunciar al sexo frente al móvil (13% frente al 28% de la media). Al mismo tiempo, los españoles se muestran más intimidados que la media cuando hablamos de clonación humana (80% frente al 77% de la media), el papel de los robots en los lugares de trabajo (60% frente al 52%) y la presencia en la carretera de vehículos sin conductor (61% frente al 47% de la media). A pesar de estos miedos específicos, los españoles se muestran muy esperanzados ante el papel de la ciencia en la curación de enfermedades crónicas (como el cáncer o la diabetes) con un porcentaje de 91% frente al 87% global.