Durante los últimos días, la compañía SpaceX ha lanzado su primera misión espacial del año y ha propiciado el retorno de una de sus naves de carga Dragon desde la estación espacial internacional.

A las 15:31 UTC del 11 de enero, un cohete Falcon-9 v1.2 despegó desde la base de Vandenberg, en California, llevando a bordo a los diez últimos satélites Iridium-Next (SV167 a 173, 175, 176 y 180). El vector envió a su carga hasta una órbita baja de unos 600 km de altitud, liberando poco a poco a cada uno de sus integrantes. Estos satélites Iridium son los últimos que renuevan por completo dicha constelación de comunicaciones. Todos ellos serán enviados posteriormente hasta su órbita definitiva, a unos 780 km de altitud.

Propiedad de la empresa Iridium Communications Inc., cada vehículo pesa 860 kg y ha sido construido por las compañías Thales Alenia Space y Orbital, sobre plataformas ELiTeBus-1000. Se espera que funcionen durante unos 15 años, ofreciendo servicios de comunicaciones a usuarios móviles en las bandas L y Ka.

El vuelo fue la octava misión de reemplazo. En total se han enviado 75 satélites Iridium-Next.

Como suele ser habitual, la primera etapa del cohete acabó aterrizando sobre una barcaza, en el océano Pacífico, y podrá ser reutilizada una vez más (ya había sido usada en septiembre de 2018).