Los trasplantes de médula ósea, fundamentales en el tratamiento de enfermedades como la leucemia, son un hito médico con más de seis décadas de historia. Aunque efectivos, su desafío radica en la alta mortalidad asociada. En este contexto, el análisis detallado de cada caso es crucial antes de tomar la decisión de realizar estas intervenciones.

 

Ahora, un equipo de investigadores del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (IDIBELL), ubicado en Hospitalet de Llobregat, y el Instituto Catalán de Oncología, liderado por el Dr. Alberto Mussetti juntamente con la experta en bioestadística Blanca Rius-Sansalvador, ha dado un paso significativo en el reto de tomar decisiones sobre trasplantes de médula ósea. Utilizando algoritmos de inteligencia artificial, analizaron los datos de 33.927 pacientes oncohematológicos sometidos a trasplantes entre 2010 y 2019 con el objetivo de desarrollar una nueva puntuación de pronóstico.

 

El estudio, para el que se consideró tanto la mortalidad relacionada con el trasplante como la sobrevivencia global, logró una estratificación efectiva del riesgo. En este sentido, el sistema de puntuación ahora puede estimar la probabilidad de muerte incluso en casos de trasplantes con donantes haploidénticos (compatibilidad entre el 50% y el 70%), donde las predicciones no eran posibles previamente. Según esta nueva herramienta, en los casos más favorables, la supervivencia a dos años alcanza un notable 87%, contrastando drásticamente con el escenario menos favorable, donde lamentablemente se registra una supervivencia de solo el 7%.  Sin embargo, aunque la utilización de inteligencia artificial permita una estratificación personalizada del riesgo, aún no se ha logrado mejorar de manera significativa la precisión en predecir la toxicidad pretrasplante.