Tras extensos análisis y pruebas, la agencia espacial estadounidense (NASA) ha identificado la causa técnica de la pérdida imprevista de material en el escudo térmico de la nave espacial Orion durante la misión Artemis 1, en noviembre de 2022.
Los ingenieros determinaron que, cuando la Orion regresaba de su misión sin tripulación alrededor de la Luna, los gases generados dentro del material ablativo exterior del escudo térmico, denominado Avcoat, no pudieron ventilarse y disiparse como estaba previsto. Esto permitió que se acumulara presión y se produjeran grietas, lo que causó que parte del material se desprendiera en varios lugares.
Para averiguarlo, los investigadores examinaron metódicamente muchas cosas: efectuaron un muestreo detallado del escudo térmico, revisaron las imágenes grabadas y analizaron los datos de los sensores de la nave espacial. Además, efectuaron pruebas y análisis exhaustivos en tierra.
Durante la misión Artemis 1, los ingenieros utilizaron la técnica de guiado de reentrada atmosférica doble para el regreso de la Orion a la Tierra. Esta técnica ofrece más flexibilidad ya que amplía el alcance del vuelo de la Orion después del punto de reentrada para llevarla hasta un lugar de amerizaje en el océano Pacífico. Con esta maniobra, la Orion se sumergió en la parte superior de la atmósfera de la Tierra y utilizó la resistencia atmosférica para reducir su velocidad. A continuación, la Orion utilizó la sustentación aerodinámica de la cápsula para rebotar y salir de nuevo de la atmósfera, para luego volver a entrar en el descenso final con paracaídas para su amerizaje.
Utilizando los datos de la respuesta del material Avcoat durante la misión Artemis 1, el equipo de investigación pudo simular el entorno de la trayectoria de entrada de la nave (una parte clave para comprender la causa del problema) dentro de unas instalaciones del Centro de Investigación Ames de la NASA en California, Estados Unidos. Observaron que, durante el período entre las inmersiones en la atmósfera, las tasas de calentamiento disminuyeron y la energía térmica se acumuló dentro del material Avcoat del escudo térmico. Esto condujo a la acumulación de gases que forman parte del proceso de ablación (desgaste) previsto. Debido a que el Avcoat no tenía “permeabilidad”, la presión interna se acumuló y produjo el agrietamiento y el desprendimiento desigual de la capa exterior.














