SAN CRISTOBAL.- La acción comunicativa del mundo de hoy, requiere, de responsabilidad, conocimientos y buenas fuentes de información, ello constituye un círculo original donde la acción de informar adquiere una determinada categoría, hay para quienes informar, es simplemente decir, dejarse oír, sin tener en cuenta el destino y objetivo del mensaje, así como regalando se puede ofender, hablando se puede desinformar.
En eso último hay mucha gente, ejercitándose en el equivocado y perverso oficio de desinformar, de analizar a media a partir de juicios inventados en la acción comunicativa se cumple también lo del qué, cómo y cuándo.
Da pena ver a gente trayendo anacronismo por lo moños para querer conectarlo con situaciones de la realidad sin que estos tengan ningún tipo de relación.
Cuando los perversos inventan, lo hacen para dañar, y cuando dañan se olvídan de lo que dijo Sártre cuando descurbrió »el maravilloso mundo de las palabras».

Por Teddy Brito














