Un equipo internacional ha evidenciado cómo la capacidad de las telas de carbón activado para limpiar el agua de contaminantes se mejora con la presencia de bacterias, como la E. Coli. El trabajo se ha centrado en la eliminación de los bisfenoles A y S, dos compuestos creados artificialmente y empleados en la fabricación de ciertos plásticos como el de botellas o biberones. Investigaciones recientes alertan del efecto negativo de estas sustancias sobre el sistema endocrino de las personas, especialmente durante la infancia, y de su creciente presencia en ríos o lagos.

La investigación es obra de científicos de las universidades de Jaén y Granada en España así como de la Autónoma de San Luis de Potosí en México. Estos expertos han llegado a la conclusión de que adherir bacterias E. Coli a tela de carbón activado mejora su nivel de adsorción de contaminantes químicos en un medio acuoso. Esto lo han demostrado con el bisfenol A (BPA) y el bisfenol S (BPS), dos compuestos muy utilizados a nivel industrial para dotar al plástico de una mayor resistencia, además de una transparencia similar a la del cristal. Algo que los hace adecuados en la fabricación de botellas de agua, discos ópticos como los DVD o luces del tipo LED.

Con su trabajo, publicado por la revista Science of the Total Environment bajo el título ‘Removal of bisphenols A and S by adsorption on activated carbon clothes enhanced by the presence of bacteria’, este grupo internacional aporta avances en dos aspectos: comprobar el efecto de la tela de carbón activado en la adsorción de los bisfenoles A y S, en presencia y en ausencia de bacterias, dentro de una disolución acuosa. Los resultados apuntan a que con este método se logra mejorar la capacidad de adsorción de la tela de carbón activado hacia los bisfenoles, en un 33% en el caso del BPA y de un 24% cuando se trata del BPS.