Según indicó la firma californiana, está en fase piloto y busca identificar «situaciones en las que los datos que fueron obtenidos legítimamente» a través de una aplicación pero después se «vendieron, robaron o transfirieron a otra compañía sin autorización de Facebook».
El jefe de seguridad de producto de la plataforma, Collin Greene, se refirió a la iniciativa, cuyas compensaciones comienzan en 500 dólares, en declaraciones a la cadena CNBC y afirmó que «hay una puerta abierta si un denunciante quiere decir que ahí hay algo sospechoso».
De acuerdo con las condiciones del programa, solo tendrán derecho a ser compensados los informantes que reporten casos de los que no tuviera conocimiento Facebook, o que no formen parte de una investigación activa, y en los que haya «un definitivo abuso de datos, no solo recolección».
Facebook ya ofrecía recompensas a cambio de avisos sobre «bugs», o errores en el código de la plataforma que afectan a su seguridad, y esta iniciativa «complementaria» perseguirá a quienes se aprovechen de los datos «incluso cuando no existen vulnerabilidades».
La firma especificó que los denunciantes deben saber «de primera mano» de que una «app» está transfiriendo información a otra compañía, o que lo ha hecho en el pasado, y no tendrán validez las pistas «basadas en la especulación».
Los denunciantes deben adherirse a una política de responsabilidad que exige, entre otras cosas, dar tiempo a Facebook para que investigue las alegaciones antes de revelarlas en público, y no violar ninguna ley o regulación relativa a la privacidad o al acceso de datos.
«Si cumples con estas políticas al informar de un problema de abuso en la plataforma a Facebook, no iniciaremos una demanda o investigación policial contra ti en respuesta a tu pista», señaló la firma, que advierte a los denunciantes que no reporten datos «obtenidos ilegalmente o sin autorización».
Las investigaciones sobre filtraciones de este tipo pueden llevar entre 3 y 6 meses, aunque a veces requieren un plazo «más largo», y Facebook recompensará a las personas tras dar los pasos necesarios para que se cumpla la ley.
Esto puede incluir «cerrar la aplicación, tomar acciones legales, o hacer una auditoría» forense de la compañía que compra o vende datos.
Una vez se pruebe que son ciertos y que afectan al menos a 10.000 usuarios de Facebook -otras redes no se incluyen-, los casos tendrán una recompensa mínima de 500 dólares y «cuanto más alto el impacto y/o número de usuarios afectados, más alto el premio».














