Unos ingenieros han ideado un nuevo enfoque de diseño, inspirado en la estructura del cerebro humano y del de otros animales, y valiéndose de un material cuántico, para crear hardware de ordenador mejor capacitado para acomodar el crecimiento explosivo de la inteligencia artificial.

Este enfoque podría conducir al desarrollo de hardware compacto y energéticamente eficiente para sistemas de inteligencia artificial más pequeños, como los que se podrían utilizar en monitores de salud portátiles, sensores inteligentes y otros dispositivos autónomos miniaturizados.

El avance es obra de un equipo integrado, entre otros, por Duygu Kuzum y Yue Zhou, de la Universidad de California en San Diego, Estados Unidos.