En el reino animal, el extremo superior del tamaño suele captar la atención, pero existe un mundo fascinante en el límite contrario: el de los seres más pequeños. Entre los mamíferos, dos especies compiten por el título de las más diminutas. Por masa, la musaraña etrusca (Suncus etruscus) ostenta el récord al promediar apenas 1,8 gramos de peso, mientras que el murciélago abejorro o nariz de cerdo de Kitti (Craseonycteris thonglongyai) destaca por su longitud del cefalotórax de apenas 30 mm y un peso cercano a los 2 gramos. Ambos ejemplares muestran adaptaciones anatómicas y metabólicas sorprendentes para sobrevivir en un mundo de gigantes.
¿Qué define al mamífero “más pequeño”?
Por masa corporal
La musaraña etrusca, conocida también como pygmy white-toothed shrew, es el mamífero más ligero, con un peso medio de 1,8 g (rango 1,3–2,5 g). Este diminuto tamaño la convierte en un reto para los biólogos, que requieren trampas especiales para capturarla sin dañarla.














