A unos ocho mil años-luz de distancia de la Tierra, hay un magnetar, llamado XTE J1810-197, que ha comenzado a comportarse de un modo nunca antes visto en astro alguno. Este magnetar es el más cercano a la Tierra.

 

Los magnetares son un tipo de estrella de neutrones y los imanes más potentes del universo. Las estrellas de neutrones son cadáveres de estrellas más densos que una enana blanca y menos que un agujero negro.

 

La detección de pulsos de radio procedentes de magnetares ya es de por sí extremadamente inusual: XTE J1810-197 es uno de los pocos de los que se sabe que los producen.

 

La primera vez que se observó que XTE J1810-197 emitía señales de radio fue en 2003. Después permaneció en silencio durante más de una década. Las señales fueron detectadas de nuevo por el telescopio Lovell de 76 metros de la Universidad de Manchester en el Observatorio Jodrell Bank en 2018 y rápidamente seguidas por un radiotelescopio de la CSIRO (la agencia científica nacional de Australia), el cual ha sido crucial para observar las emisiones de radio del magnetar desde entonces.

 

Se sabe que la mayoría de los magnetares emiten radiación polarizada, aunque la radiación que emite XTE J1810-197 está polarizada circularmente, es decir, de un modo que hace que la radiación parezca girar en espiral a medida que se desplaza por el espacio.

 

Marcus Lower de la CSIRO, uno de los científicos que investiga el fenómeno, subraya lo insólito del caso: «A diferencia de las señales de radio que hemos observado de otros magnetares, este emite señales con enormes cantidades de polarización circular que cambia rápidamente. Nunca habíamos visto nada parecido».