El planeta TOI-1853b tiene un tamaño similar al de Neptuno, pero posee una masa muy superior a la de cualquier otro planeta conocido con diámetro similar.
La masa de TOI-1853b equivale a unas 73 veces la de la Tierra.
La densidad del astro es increíblemente alta, superando incluso a la del acero.
Un equipo integrado, entre otros, por Luca Naponiello, de la Universidad de Roma Tor Vergata en Italia, y Phil Carter, de la Universidad de Bristol en el Reino Unido, ha llegado a la conclusión de que el extraño mundo es el fruto de colisiones entre planetas.
Los análisis llevados a cabo por Naponiello y Carter indican que un planeta tan denso solo es posible si experimentó colisiones planeta-planeta extremadamente energéticas durante su formación.
En el caso de TOI-1853b, estas colisiones retiraron buena parte de la atmósfera y del agua, dejando un planeta sustancialmente rico en materia pétrea y, por tanto, con alta densidad.














