El burro o asno ha estado presente en la historia de la humanidad desde hace miles de años. Ha tenido un papel importante como bestia de carga y para ayudar en otras labores. Sin embargo, siempre ha existido bastante misterio sobre cómo y dónde fue domesticado por vez primera este animal.

 

A fin de intentar esclarecer este enigma, el equipo internacional de de Evelyn T. Todd, de la Universidad Paul Sabatier en Francia, ha recolectado y analizado el conjunto de genomas de burro más completo de todos los que han sido estudiados hasta ahora.

 

Contiene los genomas de 207 burros contemporáneos, de todos los continentes, así como los de 31 burros primitivos y los de 15 équidos salvajes.

 

Los resultados del estudio indican que el burro fue domesticado por vez primera en África alrededor del año 5.000 a.C., aproximadamente en la época en que el Sahara, antaño verde y fértil, se convirtió en la región desértica que conocemos hoy.

 

No fue hasta 2.500 años después cuando los burros abandonaron su lugar de origen en África y llegaron a Europa y Asia, donde esta especie desarrolló linajes que, en algunos casos, siguen existiendo en la actualidad.