Las llamaradas solares son potentes explosiones en el Sol. Se producen cuando la energía almacenada en campos magnéticos entrelazados se libera repentinamente mediante un proceso denominado “reconexión magnética”. En cuestión de minutos, las líneas de campo magnético entrecruzadas en dirección opuesta se rompen y se reconectan. Las líneas de campo recién reconectadas pueden calentar y acelerar rápidamente el plasma a millones de grados (e incluso partículas de alta energía), alejándolo del punto de reconexión, pudiendo así generar una llamarada solar.
Las erupciones más potentes pueden iniciar una cadena de reacciones que provoque tormentas geomagnéticas en la Tierra. Dichas tormentas son capaces a veces de provocar interferencias en las comunicaciones, apagones del suministro eléctrico y otros problemas, por lo que es muy importante conocerlas a fondo y poderlas vigilar detalladamente.














