Durante décadas, la comunidad científica se ha preguntado por qué los antiguos pobladores de Rapa Nui –hoy la isla de Pascua (Chile)- situaron sus famosos monumentos en la ubicación donde se encuentran. Ahora, un equipo de investigadores de diversas universidades de Estados Unidos y Nueva Zelanda ha desvelado el misterio, al encontrar evidencia de que el acceso al agua dulce motivó dicha ubicación.


La isla de Pascua es conocida por su elaborada arquitectura ritual, en particular, por sus numerosas estatuas de piedra (los moái) y las plataformas monumentales que las sustentan (ahu). Para saber por qué los antiguos pobladores situaron estos monumentos en distintas localizaciones alrededor de la isla, el equipo consideró cuánto tiempo y energía se necesitaba para construirlos.

A partir de un modelo espacial cuantitativo exploraron las relaciones entre los lugares de construcción de los ahu y los recursos de subsistencia, en concreto, los huertos agrícolas, los recursos marinos y las fuentes de agua dulce, tres factores críticos en Rapa Nui. Sus resultados sugieren que las ubicaciones de los ahu se explican por su proximidad a las limitadas fuentes de agua dulce existentes en la isla.

«El tema de la disponibilidad de agua había sido mencionado a menudo por investigadores que trabajan en Rapa Nui. Cuando comenzamos a examinar los detalles de la hidrología, empezamos a notar que el acceso al agua dulce y la ubicación de las estatuas estaban estrechamente vinculados. No era obvio cuando se caminaba por ahí, pero cuando comenzamos a observar las áreas alrededor de los ahu, encontramos que esas ubicaciones estaban exactamente vinculadas a los lugares donde emerge el agua subterránea fresca. Cuanto más trabajamos, más consistentemente vimos este patrón”, detalla Carl Lipo, de la Universidad de Binghamton.