Cleantes de Asos fue discípulo directo de Zenón de Citio y sucesor al frente de la escuela estoica. Su vida es un ejemplo extraordinario de disciplina, humildad y coherencia entre pensamiento y acción.

Orígenes humildes en la antigua Grecia

Cleantes nació alrededor del año 330 a.C. en Asos, una ciudad situada en la actual Turquía. A diferencia de muchos filósofos de su tiempo, no provenía de una familia acomodada. De hecho, su juventud estuvo marcada por el trabajo físico, algo que influiría profundamente en su carácter.

Antes de dedicarse a la filosofía, Cleantes fue boxeador. Esta etapa no solo le proporcionó fortaleza física, sino también una resistencia mental que más tarde definiría su enfoque filosófico.

Llegada a Atenas y encuentro con el estoicismo

Como tantos pensadores de su época, Cleantes se trasladó a Atenas, el epicentro intelectual del mundo griego. Allí conoció a Zenón de Citio, fundador del estoicismo, y se convirtió en su discípulo más fiel.

Sin recursos económicos, Cleantes trabajaba de noche como aguador para poder asistir a las enseñanzas durante el día. Esta doble vida le valió el apodo de “el asno” entre sus contemporáneos, no como insulto, sino como reconocimiento a su capacidad de soportar el esfuerzo constante sin rendirse.