Teclear en un teclado de ordenador, pulsar los botones de un mando a distancia o trenzar el pelo siguen siendo tareas difíciles para los usuarios de prótesis de mano. Incluso con las manos protésicas mioeléctricas actuales, los usuarios solo pueden agarrar un objeto a la vez, a pesar de que las manos artificiales modernas son mecánicamente capaces de controlar individualmente los cinco dígitos, pudiendo destinar unos a sostener un objeto y otros a coger otro.

 

Un estudio, el primero en su género, que se ha realizado utilizando la retroalimentación de la sensación háptica / táctil, el control del electromiograma (EMG) y un innovador brazalete robótico blando para llevarlo puesto en el brazo, podría marcar un antes y un después en las vidas de numerosos usuarios de manos protésicas que llevan mucho tiempo esperando avances significativos y económicamente asequibles en la destreza de las manos protésicas. Los resultados del nuevo estudio podrían abrir las puertas a cambios notables en el modo en que las personas con amputación de extremidad superior controlan sus manos artificiales.

 

El avance es obra de un equipo integrado, entre otros, por Moaed A. Abd y Erik Engeberg, ambos de la Universidad Atlántica de Florida en Estados Unidos.

 

En los experimentos, el equipo investigó si las personas podían controlar con precisión las fuerzas de agarre aplicadas a dos objetos diferentes agarrados simultáneamente con una mano artificial diestra.

 

También se exploró el papel que desempeñaba la retroalimentación visual en este complejo modelo multitarea, bloqueando sistemáticamente la retroalimentación visual y háptica en el diseño experimental. Además, Abd y sus colegas estudiaron el potencial de ahorro de tiempo en un experimento de transporte simultáneo de objetos en comparación con transportar los objetos de uno en uno.