En las hojas sumergidas en las aguas de un manglar caribeño, unos investigadores han descubierto una bacteria que desafía la opinión mayoritaria sobre el tamaño de las células bacterianas: en contra de la idea de que los microbios solo son visibles con un microscopio, este, llamado Thiomargarita magnifica, es unas 50 veces mayor que todas las demás bacterias gigantes conocidas y se puede ver a simple vista fácilmente. Mide 1 centímetro de largo.

 

Thiomargarita magnifica posee además una estructura muy completa, lo que desafía aún más los conceptos tradicionales de células bacterianas.

 

Se suele pensar en las bacterias como células microscópicas sencillas con ADN flotando libremente en su citoplasma. Sin embargo, con frecuencia muestran como grupo una sorprendente diversidad.

 

En este estudio, Jean-Marie Volland, del Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley en Estados Unidos, y sus colegas, añaden a esta diversidad el descubrimiento y la caracterización de una bacteria oxidante del azufre que puede crecer por encima de los límites teóricos del tamaño de las células bacterianas, con una compleja organización de la membrana que probablemente le permitió crecer hasta ese tamaño, sorteando las típicas limitaciones biofísicas y bioenergéticas.

 

El organismo se descubrió por primera vez en forma de finos filamentos blancos en la superficie de las hojas en descomposición en los manglares tropicales poco profundos de Guadalupe, en las Antillas Menores.

 

Utilizando diversas técnicas, Volland y sus colegas se propusieron caracterizarla.