Cada año se extraen miles de toneladas de algas pardas del fondo del mar para obtener compuestos como los alginatos, un polímero compuesto de azúcares que cuenta con una densidad y una resistencia altas, ofreciendo potenciales aplicaciones biotecnológicas. Unos científicos han descifrado el mecanismo por el que un tipo de enzimas, las llamadas liasas de alginato (AL), son capaces de degradar estos biomateriales marinos, permitiendo su uso como portadores de fármacos, aditivos o espesantes, entre otros. Este descubrimiento ayudará en la obtención y el diseño de nuevos «alginatos a medida» para aplicaciones específicas, especialmente en la industria alimentaria y la biomédica.

 

El estudio en el que se ha hecho este hallazgo es obra de un equipo internacional coliderado por la Universidad de Barcelona (UB).

 

Por parte de la UB, han participado los investigadores de la Facultad de Química y del Instituto de Química Teórica y Computacional de la UB (IQTCUB) José Pablo Rivas-Fernández, primer autor del estudio, y Carme Rovira, profesora de investigación contratada por la Institución Catalana de Investigación y Estudios Avanzados (ICREA), que ha coordinado el estudio junto con Casper Wilkens, biotecnólogo de la Universidad Técnica de Dinamarca (DTU). También han colaborado expertos de la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología (NTNU) y la Universidad Estatal de Carolina del Norte (Estados Unidos).