Desde las páginas de la ciencia ficción de Isaac Asimov hasta las líneas de ensamblaje hiperautomatizadas de la actualidad, el robot industrial ha dejado de ser una promesa del futuro para convertirse en el motor invisible de la economía global. Pero ¿cómo pasamos de un brazo mecánico rudimentario a máquinas capaces de «sentir» y colaborar con humanos?
El Origen: Unimate y el Nacimiento de una Era
La historia de la robótica industrial no comienza en un laboratorio de Silicon Valley, sino en un bar de Connecticut en 1956. Allí, George Devol y Joseph Engelberger (considerado el «padre de la robótica») conceptualizaron lo que hoy conocemos como Unimate.
-1961: General Motors instala el primer Unimate en su planta de Nueva Jersey. Su tarea era sencilla pero peligrosa: levantar piezas de metal ardiente en una fundición.
-La Innovación: A diferencia de las máquinas fijas, el Unimate era programable, permitiendo realizar diferentes tareas con solo cambiar su software.
Este hito marcó el inicio de la Tercera Revolución Industrial, transformando la producción en masa en algo más eficiente, rápido y, sobre todo, seguro para el trabajador humano.














