Dos casas vistas de frente. En la puerta del patio, una joven se inclina sobre un tonel. En la vereda juegan dos niños. Una mujer, sentada en la entrada de una casa, borda. La escena refleja un instante de la vida cotidiana en la ciudad holandesa de Delft, en el siglo XVII. La plasmó en el lienzo el que fuera el pintor holandés más conocido de su época, junto a Rembrandt: Jan (Johannes) Vermeer (1632-1675). Parece casi una fotografía, de gran realismo, con sus juegos de luces y sombrsa, las perspectivas y la imagen apacible que transmite.