Un equipo liderado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) (España) ha diseñado un nuevo método que permite agilizar el proceso de toma de decisiones en la mejora genética de los cereales para la producción de bioetanol. Los científicos, que publican su trabajo en la revista ‘Frontiers in Plant Science’, proponen emplear drones para caracterizar de forma rápida y no destructiva los cereales y seleccionar las variedades más adecuadas.
El bioetanol es un combustible que se obtiene a través de la fermentación de los azúcares presentes en la materia orgánica de plantas y vegetales. La caña de azúcar, la remolacha, los cereales y el maíz son algunas de las materias primas utilizadas para su obtención. En los últimos años, su producción a partir de la paja del cereal ha desembocado en el desarrollo de programas de mejora genética para aumentar la calidad y cantidad de la biomasa y los azúcares.
“Hasta ahora la caracterización de dichas variables se realizaba de manera destructiva al cosechar el cultivo y empleando técnicas de laboratorio que requieren de mucho trabajo y tiempo, lo que limita el desarrollo de dichos programas de mejora vegetal”, explica el investigador del CSIC José Manuel Peña, del Instituto de Ciencias Agrarias.
Mediante el análisis de las imágenes captadas por el dron en varias bandas espectrales, los científicos han elaborado un ranking de las variedades vegetales que poseen una mayor y menor cantidad de biomasa y azúcar liberado durante la fermentación, “variables fundamentales a la hora de producir bioetanol”.














