El grafeno es el material perfecto: es sumamente liviano, traslúcido, flexible como el plástico y estable a temperatura ambiente. Posee, además, una resistencia mecánica cien veces superior a la del acero y es un conductor extraordinario del calor y la electricidad. Como está compuesto por una única lámina de átomos de carbono –que permanecen fuertemente unidos formando un entramado hexagonal– es considerado el material más delgado.
Por todas esas propiedades, la industria tecnológica ha depositado buena parte de sus esperanzas en él. En Japón, ya se lo utiliza en la fabricación de pantallas y en el futuro se prevé que incluso reemplace a la fibra óptica. Sin embargo, el principal obstáculo para su empleo masivo radica en que los métodos de producción son tan complejos que encarecen sobremanera su uso.
Eso podría cambiar gracias al trabajo que publicaron en “Science” Marcelo Mariscal y Germán Soldano, ambos integrantes del Instituto de Investigaciones en Fisicoquímica de Córdoba (INFIQC), un centro de doble dependencia (UNC-Conicet) radicado en la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), todas estas entidades en Argentina.
En colaboración con investigadores de la Universidad de Trieste (Italia) y del Consejo Nacional Italiano de Investigación (CNR), identificaron el mecanismo por el cual el grafeno «crece» sobre la superficie del níquel, un metal comúnmente usado en el campo industrial. El hallazgo abre un nuevo escenario para el diseño de estrategias innovadoras que permitan abaratar significativamente su producción.
En términos simples, el proceso es similar a lo que ocurre al tejer una bufanda. Con cada puntada que dan las agujas, la prenda incorpora lana y su tamaño aumenta. Lo mismo sucede con el grafeno: en cada uno de sus bordes, suma un átomo de carbono por vez, en una reacción que dura apenas milisegundos y de esa manera va expandiéndose. En este caso, el rol de las agujas es desempeñado por átomos de níquel, encargados de atraer a los carbonos que deambulan libres y unirlos al grafeno.














