Tras años de investigación el astrofísico experto en simulaciones de choques de agujeros negros y fusiones de galaxias, Andrés Escala, logró darle un giro a la teoría del «Fuego de la vida», una de las leyes del universo, cambiando así un paradigma de las ciencias de la naturaleza. “Fueron dos años de investigación y uno de lucha para que me lo publicasen, pero valió la pena”, afirmó el académico y director del Departamento de Astronomía de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas, FCFM (Chile), de nuestro plantel, quien presentó este descubrimiento en Casa Central.
“Escala se inspiró en el estudio de los planetas y del universo descrito por Newton, para poder crear una ley universal para todos los organismos sobre la faz de la tierra”, explicó Bruno Grossi, doctor en Ecología y Biología Evolutiva, y también académico de la FCFM, quien tuvo acceso a la investigación.
“Una ley es algo que la naturaleza hace sistemáticamente, sin excepciones por lo menos así lo entienden las matemáticas y la física”, comenzó explicando el profesor Escala, quien es también Ph.D en Astrofísica de la Universidad Yale.
Para entender el trabajo de Escala es necesario remontarse al año 1932 cuando el químico y biólogo suizo Max Kleiber logró algo inédito para la época: la predicción del gasto energético basal de algunas especies. El metabolismo basal es el gasto energético mínimo que requieren los organismos para mantenerse vivos, y este gasto se mide en Watts.














