Cuatro perros han muerto y otros 26 están enfermos de neumonía en el refugio de animales de la organización Ecoportal Dominicano.

Todos, los 72 perros y 35 gatos que viven en el refugio ubicado en la comunidad Los Delfina del sector Los Mañones, en el distrito municipal La Victoria, están en riesgo de enfermarse o morir.

¿La causa? Las inundaciones causadas por el boqueo del desagüe que mantiene seco el terreno del refugio, debido a los trabajos que realiza en la comunidad el Ministerio de Obras Públicas.

En mayo de este año, Obras Públicas inició el arreglo de las aceras de la calle La Altagracia, que pasa frente al refugio, pero las elevaron tanto que taparon el drenaje de la institución protectora de animales y ahora el lugar se inunda cada vez que llueve.  

Vanessa Moya Hernández, gerente del refugio, explica a Listín Diario que ha visitado unas 10 veces la junta del Distrito Municipal de La Victoria solicitando ayuda.

En junio le dirigieron una carta a su director, Miguel Antonio Saviñón (El gringo), en la que le informaban que las aguas de los tres solares que circundan el refugio descargan en el solar, “provocando inundaciones que llegan hasta las jaulas de los animales”.

Le explicaron que esta situación representa un peligro para la salud y vida de los animales, pues las aguas se acumulan durante mucho tiempo y provocan enfermedades.

Con la primera inundación, Moya duró 10 días encerrada en el refugio porque los vehículos no podían entrar ni salir.

“El agua salía por ahí hacia la calle –señala un costado de la propiedad-. Cuando construyeron la carretera lo subieron demasiado y el agua ya no sale, se queda aquí adentro. Tengo 26 perros enfermos de neumonía por todas esas aguas acumuladas. Se han muerto cuatro y hay otro a punto de morir”.

Una compuerta usada para que los animales no salieran a la calle cuando entraran vehículos también se la hicieron quitar.

“Pero tampoco nos dieron alternativa. Ahora es un problema porque si los perros salen y va pasando una persona puede que no le hagan nada, pero se les pueden echar encima”, comenta Moya.

Agrega que el ingeniero de Obras Públicas encargado de la obra al parecer recibió instrucciones para que les ayudara.

“Me dijo que el viceministro dio instrucciones ‘de que le resolviéramos’, cerró la llamada y más nunca apareció. A lo mejor para el viceministro ellos resolvieron, pero no han hecho nada”.

La protectora de animales teme que en cualquier momento el agua entre a la casita donde colocan a los perros durante las inundaciones y ocurra una tragedia.