Se ha ejecutado con éxito la primera simulación de la Vía Láctea que representa con precisión más de cien mil millones de estrellas individuales y que fácilmente puede comprimir 1 millón de años de existencia de tales estrellas en algo menos de 3 horas. Esta hazaña se logró mediante el uso de inteligencia artificial y supercomputadoras. La simulación no solo representa 100 veces más estrellas individuales que lo máximo conseguido en las mejores simulaciones previas, sino que además se produjo más de 100 veces más rápido.

 

El logro es obra de un equipo que incluye a expertos del Instituto RIKEN en Japón, la Universidad de Tokio y la de Barcelona (UB).

 

Este trabajo constituye un gran avance en la intersección entre la astrofísica, la computación de alto rendimiento y la inteligencia artificial. Más allá de la astrofísica, esta nueva metodología puede utilizarse para simular con gran precisión otros fenómenos como el cambio climático y los patrones meteorológicos.