Unos investigadores han observado y analizado las emisiones de rayos X del cuásar más luminoso conocido de los últimos 9.000 millones de años de historia cósmica, llamado SMSS J114447.77-430859.3, o J1144 para abreviar. El análisis de dichas emisiones de rayos X aporta datos nuevos y reveladores sobre el funcionamiento interno de los cuásares y cómo interactúan con su entorno.
Alojado en una galaxia a 9.600 millones de años-luz de la Tierra, J1144 es extremadamente potente, brillando 100 billones (millones de millones) de veces más que el Sol. J1144 está mucho más cerca de la Tierra que otras fuentes de la misma luminosidad, lo que permite a los astrónomos conocer mejor el agujero negro que hace de motor del cuásar y el entorno que lo rodea.
Los cuásares figuran entre los objetos más brillantes y distantes del universo conocido. Su colosal brillo lo genera la caída de gas en un agujero negro supermasivo. Pueden describirse como núcleos galácticos activos de muy alta luminosidad que emiten grandes cantidades de radiación electromagnética observable en longitudes de onda de radio, infrarroja, visible, ultravioleta y rayos X. J1144 fue observado inicialmente en longitudes de onda visibles en 2022 por el SMSS (Sky Mapper Southern Survey).
Para el nuevo estudio, el equipo de Elias Kammoun, del Instituto de Investigación en Astrofísica y Planetología de Toulouse en Francia, y Zsofi Igo, del Instituto Max Planck de Física Extraterrestre en Alemania, combinó observaciones de varios observatorios espaciales: el instrumento eROSITA a bordo del observatorio espacial SRG (Spectrum-Roentgen-Gamma), el XMM-Newton, el NuSTAR (Nuclear Spectroscopic Telescope Array) y el Neil Gehrels Swift.














