Han creado un singular robot con forma de semilla y con capacidad para moverse por la tierra en función de los cambios de humedad. Es de pequeño tamaño, está hecho de materiales biodegradables y es capaz de desplazarse sin necesidad de baterías u otras fuentes externas de energía.

 

Este robot es el primero de la serie I-Seed. Su fabricación se ha realizado mediante impresión 3D. Es obra de científicos del laboratorio de robótica blanda bioinspirada coordinado por Barbara Mazzolai y que depende del Instituto Italiano de Tecnología (IIT). También han colaborado especialistas de la Universidad de Trento en Italia.

 

Los creadores del nuevo robot se inspiraron en la estructura de la semilla de un geranio sudafricano, el Pelargonium appendiculatum, copiando la capacidad que dicha semilla tiene para cambiar de forma en reacción a las variaciones de humedad del ambiente circundante.

 

La línea de investigación y desarrollo de la serie I-Seed tiene como meta crear robots innovadores inspirados en semillas de plantas y capaces de actuar como sensores para monitorizar parámetros de calidad del suelo, incluyendo la presencia de agentes contaminantes como el mercurio, y también para monitorizar parámetros de calidad del aire, como los niveles de dióxido de carbono (CO2), la temperatura y la humedad. El proyecto I-Seed comenzó en 2021.

 

Las plantas son una fuente constante de inspiración para el grupo de investigación de Mazzolai, que es una pionera en el campo. Tras emular las estrategias de crecimiento y movimiento de las raíces y las plantas trepadoras, el grupo se centró en estudiar las características de movimiento y dispersión de las estructuras portadoras de semillas típicas de las plantas de la familia Geraniaceae.