Un equipo de expertos formado por matronas del Departamento de Enfermería de la Universidad de Jaén, de la Universidad de Castilla-La Mancha, el Centro de Investigación Biomédica en Red de Epidemiología y Salud Pública (Ciberesp) del Instituto de Salud Carlos III y del hospital de Torrejón de Ardoz en Madrid (España), han constatado que determinadas prácticas clínicas realizadas durante el parto influyen en la aparición de problemas psicológicos en las madres tras dar a luz.
Las incomodidades y problemas que se manifiestan en las seis semanas posteriores al parto afectan significativamente en la calidad de vida de las mujeres después de dar a luz.
Concretamente, los investigadores señalan que intervenciones como la episotomía, el tipo de sutura, la ejecución de maniobras en el fondo uterino afectan a la calidad de vida tanto física como mental de las mujeres recién paridas. En el plano físico, provocan dolor en la zona vaginal, disfunción del suelo pélvico o incontinencia; al mismo tiempo que a nivel psicológico contribuyen a la aparición de síntomas depresivos, ansiedad y tristeza en las seis semanas posteriores al parto, periodo conocido como puerperio.
Estas conclusiones, recogidas en el artículo titulado ‘Women’s Quality of Life at 6 Weeks Postpartum: Influence of the Discomfort Present in the Puerperium’ y publicado en la revista International Journal of Environmental Research and Public Health, reflejan una muestra de los actuales procedimientos clínicos en hospitales. En base a ellos, los investigadores pretenden establecer nuevas pautas para poder diseñar planes de salud alternativos y satisfacer así las demandas y necesidades de las mujeres con estos inconvenientes.














