Durante décadas, el embarazo ha sido abordado como un evento que inicia con una prueba positiva. Sin embargo, la evidencia científica contemporánea nos obliga a replantear esta visión.
Hoy sabemos que muchos de los procesos biológicos que determinan la salud de un bebé, ocurren incluso antes de que la madre tenga conciencia de su estado.
En este nuevo escenario, la nutrición materna deja de ser una recomendación general para convertirse en una herramienta médica determinante, capaz de influir, no sólo en el curso del embarazo, sino en el desarrollo neurológico, metabólico y cardiovascular del futuro individuo.














