Un invento revolucionario permitirá darles a las pantallas de las lámparas una segunda función. Gracias a un recubrimiento especial, el calor desprendido por una lámpara es capaz de interactuar con el recubrimiento de la pantalla y convertir en sustancias inocuas los compuestos orgánicos volátiles (VOCs, por sus siglas en inglés) presentes en el aire de una habitación.
Los compuestos orgánicos volátiles son la principal forma de contaminación presente en el aire de interiores. Estos compuestos, entre los cuales figuran el acetaldehído y el formaldehído, son emitidos por pinturas, productos de limpieza, ambientadores, plásticos, muebles, así como al cocinar, entre otros procesos y productos.
El equipo integrado, entre otros, por Hyoung-il Kim y Minhyung Lee, de la Universidad Yonsei en Corea del Sur, ha diseñado el recubrimiento para que funcione con lámparas halógenas y de incandescencia, pero ya trabaja para lograr que también funcione con lámparas LED.
Aunque la concentración de compuestos orgánicos volátiles en un hogar o una oficina es baja, mucha gente pasa más del 90% de su tiempo en interiores, por lo que la exposición total a largo plazo resulta significativa, tal como argumenta Kim.
Los métodos convencionales para eliminar los compuestos orgánicos volátiles del aire de interiores se basan en carbón activado u otros tipos de filtros, que deben reemplazarse periódicamente.














