Una trampa de iones es un dispositivo, que puede estar en forma de chip, que contiene iones (átomos cargados eléctricamente). Con más iones atrapados, que cumplen la función de bits cuánticos, una computadora cuántica puede ejecutar algoritmos más complejos.

 

En un ordenador convencional, la información está representada por los bits, con cada bit adoptando el valor “0” o el “1”. En una computadora cuántica, en cambio, la información está representada en bits cuánticos (qubits), que pueden adoptar simultáneamente tanto «0» como «1». Cuando una computadora cuántica es puesta a trabajar sobre un problema, considera todas las respuestas posibles organizando sus qubits simultáneamente en todas las combinaciones posibles. Dado que una secuencia de qubits puede representar muchos números diferentes, una computadora cuántica haría los cálculos mucho más rápidamente que una convencional y ello le permitiría solucionar en un rato algunos problemas que a las supercomputadoras convencionales les llevarían días, semanas, meses o años.

 

La computación cuántica es aún un campo naciente, pero se espera en los próximos años registre muchos avances.

 

Los Laboratorios Nacionales de Sandia en Estados Unidos han producido su primera remesa de trampas de iones de un tipo nunca antes fabricado en el mundo.

 

Las trampas de iones son un componente esencial para ciertas computadoras cuánticas. El nuevo dispositivo permitirá construir computadoras cuánticas más potentes y así avanzar en el prometedor campo de la computación cuántica.