Aumento de la temperatura global, incremento del nivel del mal, derretimiento de los casquetes polares, cambios en las precipitaciones, contaminación atmosférica, deterioro de los ecosistemas o desaparición de especies vegetales y animales. Son solo algunos de los ejemplos de la extensa lista de consecuencias de la transformacióna la que el planeta se está viendo sometido a lo largo de las últimas décadas. Se trata de un cambio global, definido por la comunidad científica como el conjunto de cambios ambientales que afectan al funcionamiento de la Tierra y que se derivan de la actividad humana.
Frente a este cambio, la comunidad científica responde proponiendo la creación de protocolos de medición de variables ambientales. Esta recopilación de datos ayuda a entender con mayor precisión qué está ocurriendo. Este es precisamente el objetivo del proyecto internacional Ecopotential, un proyecto en el que está participando la Universidad de Córdoba (España) y que emplea imágenes de satélite para medir el cambio del planeta a través de la observación. El objetivo es usar la información procedente de satélites para cuantificar los «servicios» que los ecosistemas proveen a las sociedades humanas.
“La Unión Europea ha invertido una gran cantidad de dinero en poner en órbita satélites alrededor de la Tierra, y se ha comprobado que todavía está información no se está utilizando como debiera”, señala el responsable de la investigación en la Universidad de Córdoba, Francisco Javier Bonet. Para ello, el proyecto está tratando de exprimir al máximo las imágenes que proporcionan estos satélites en zonas protegidas, y en las que, por tanto, los efectos de este cambio global se antojan más preocupantes.














