Una nueva investigación dirigida por el Museo Americano de Historia Natural y financiada por la NASA identifica un proceso que podría haber sido clave en la producción de las primeras moléculas orgánicas en la Tierra hace unos 4.000 millones de años, antes del origen de la vida. El proceso, que es similar a lo que podría haber ocurrido en algunas antiguas fumarolas hidrotermales submarinas, también puede tener relevancia para la búsqueda de vida en otras partes del universo.
Los detalles del estudio se publicaron en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.
Toda la vida en la Tierra está construida de moléculas orgánicas: compuestos hechos de átomos de carbono unidos a átomos de otros elementos como el hidrógeno, el nitrógeno y el oxígeno. En la vida moderna, la mayoría de estas moléculas orgánicas se originan a partir de la reducción del dióxido de carbono (CO2) a través de varias vías de «fijación del carbono» (como la fotosíntesis en las plantas). Pero la mayoría de estas vías requieren energía de la célula para funcionar, o se cree que han evolucionado relativamente tarde. Entonces, ¿cómo surgieron las primeras moléculas orgánicas, antes del origen de la vida?
Para abordar esta cuestión, el académico del Museo Gerstner, Victor Sojo, y Reuben Hudson, del Colegio del Atlántico en Maine, idearon una novedosa configuración basada en reactores de microfluidos, diminutos laboratorios autónomos que permiten a los científicos estudiar el comportamiento de los fluidos, y en este caso también de gases, a microescala. Las versiones anteriores del reactor intentaron mezclar burbujas de gas de hidrógeno y CO2 en líquido, pero no se produjo ninguna reducción, posiblemente porque el altamente volátil gas de hidrógeno se escapó antes de que tuviera la oportunidad de reaccionar. La solución llegó de discusiones entre Sojo y Hudson, quienes compartían un banco de laboratorio en el Centro RIKEN de Ciencia de Recursos Sostenibles en Saitama, Japón. El reactor final se construyó en el laboratorio de Hudson en Maine.














