Crecer en un país con innumerables playas como Venezuela, además de pasar algunos meses del año en la isla de Margarita, la hizo entender el mar como un lugar especial y mágico. Con tan solo respirar su inconfundible aroma, entraba en un estado de paz donde comprendía el significado de estar presente, estar conectada con la naturaleza.
“Soy creyente de que, en el momento en que te sumerges en el mar, estás limpiando tus energías, estás renovando tu ser. Y, sin darme cuenta, lo convertí en un estilo de vida, porque siempre he vivido en lugares donde veo el océano, donde tengo ese escape para encontrar mi centro”, contó la diseñadora.
Oriana Lucas es cantante, compositora y madre. Sin embargo, diseñar ha sido algo nato. Vio a su madre, durante toda su infancia, trabajar en máquinas de coser, telas y vestidos. De repente, todo eso empezó a formar parte de su vida y, poco a poco, se convirtió en una pasión a través de la experiencia.
En el 2010, tras salir de una agrupación musical, le surgió la necesidad de independizarse. En ese momento, decidió crear una marca de trajes de baño para sustentarse. Así nace Letopswim, junto al apoyo de su mamá, Patricia Lucas.
Pasó de vender 10 trajes de baño en la sala de su casa, a agrandar el taller y agregar un showroom.
“En el 2014, decido mudarme a Los Ángeles a estudiar música. Dejé el negocio en manos de mi mamá. Durante ese tiempo, conoció a nuestra tercera socia, María Valentina Ramos, abogada y clienta fiel de Letopswim. Ella vio nuestro potencial y se ofreció a ser parte de nuestra familia”, explicó.
Partiendo de la inspiración de cada una, diseñan y definen los modelos y colores que conformarán la colección.














