El cáncer como enfermedad crónica representa un reto para la sociedad, las familias y sistemas de salud, en la prevención, en el diagnóstico, tratamiento y paliación. 

Los indicadores de salud por cáncer (incidencia y mortalidad), se comportan de modo diferente en países desarrollados y en vías en desarrollo, reflejando diferencias estructurales del sistema de salud, sociales y económicos afectando sus resultados.