En una etapa temprana de la historia de Marte, el planeta perdió su campo magnético y la atmósfera quedó expuesta directamente al viento solar y a las tormentas solares. A medida que la atmósfera comenzó a erosionarse, el agua líquida, que por entonces cubría partes de la superficie marciana, comenzó a desaparecer de ella. Pero, ¿cómo exactamente esa atmósfera densa se fue haciendo más y más tenue hasta llegar al estado actual?
Según una teoría, esto sucedió mediante un proceso de escape atmosférico en el que los átomos son expulsados de la atmósfera por partículas con fuerte carga energética. Pero nunca se había conseguido observar este proceso. Hasta ahora.
Unas observaciones realizadas por la sonda espacial MAVEN de la NASA, que partió de la Tierra en 2013 y que está en órbita a Marte desde 2014, han permitido captar, por vez primera, este escurridizo mecanismo de escape atmosférico. Ha sido preciso esperar una década, pero finalmente se ha conseguido.
“Es como lanzar una bala de cañón en una piscina”, describe Shannon Curry, investigadora de la Universidad de Colorado en Boulder, Estados Unidos, y miembro del equipo científico de la MAVEN. “En este caso, la bala de cañón son los iones pesados que se estrellan contra la atmósfera a gran velocidad, expulsando átomos y moléculas neutros”.














