El calor es el principal mecanismo de pérdida de energía de la mayoría de los procesos industriales y también de los dispositivos electrónicos. Con la meta de poder gestionar y reaprovechar el calor de forma más eficiente, unos científicos han desarrollado un prototipo de memoria térmica que es capaz de controlar el flujo de calor mediante pequeños voltajes eléctricos. Esta innovación podría tener repercusiones muy importantes en la gestión inteligente del calor, la conversión de energía y el aprovechamiento de la energía térmica.