Nuestros genomas (nuestro material genético) y los genomas de nuestros ancestros lejanos expresan proteínas con propiedades antimicrobianas naturales. El concepto de la desextinción de proteínas defiende que estas sustancias podrían ser candidatos muy prometedores para ser nuevos fármacos eficientes y con pocos efectos secundarios o ninguno. Avanzar lo suficiente por esta vía podría ser de gran ayuda para combatir el problema de la creciente resistencia de las bacterias patógenas a los antibióticos.

 

El hecho de que esas proteínas hayan sido fruto de la evolución natural dice mucho a favor de su eficiencia.

 

La estrategia de desextinguir proteínas de esa clase se muestra mucho más prometedora que la de buscar o diseñar sustancias mediante las estrategias convencionales, incluso potenciadas por la inteligencia artificial.

 

Así lo cree el equipo integrado, entre otros, por Cesar de la Fuente, de la Universidad de Pensilvania, y Jacqueline Maasch, ahora en la Universidad Cornell, ambas instituciones en Estados Unidos.

 

Este grupo de científicos ha abierto el campo de la desextinción de proteínas.

 

Y lo ha hecho comenzando por una exploración de las expresiones proteómicas de dos tipos extintos de humanos: los neandertales y los denisovanos.