En los últimos tiempos, bastantes bacterias se han vuelto resistentes a antibióticos que en el pasado las exterminaban, en tanto que son muy pocos los antibióticos nuevos que han sido agregados al arsenal farmacológico con el que se combate a los microbios.

 

Para ayudar a encontrar nuevos antibióticos y combatir este creciente problema de salud pública, algunos científicos buscan la ayuda de la inteligencia artificial.

 

Utilizando un tipo de inteligencia artificial conocida como aprendizaje profundo, unos investigadores han descubierto una clase de compuestos que pueden aniquilar a una bacteria farmacorresistente que causa miles de muertes cada año.

 

El equipo, integrado, entre otros, por Felix Wong y James Collins, ambos del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) en Estados Unidos, ha comprobado que estos compuestos pueden matar a la Staphylococcus aureus resistente a la meticilina (bacteria conocida también como MRSA) cultivada en una caja de Petri y en dos modelos de ratón de infección por MRSA.

 

Estos dos compuestos también muestran una toxicidad muy en células humanas, lo que los convierte en buenos candidatos a fármacos.